Benavente permite al viajero sumergirse en un pueblo de otra época, rescatado para todo aquel que desee adentrarse en una Castilla propia del pasado. Por el nombre de Benavente responde una leyenda medieval. La posición estratégica que ocupa, en la confluencia de los ríos Órbigo, Esla y Tera, la convirtió en un cruce de caminos cuyo recuerdo ha sabido conservar. No obstante, actualmente el pueblo carece de la importancia que tuvo si bien ofrece atractivos suficientes por los que interesarse. Los amantes del arte no se pueden perder las hermosas construcciones de la Torre del Caracol, el Hospital de San Juan, el Ayuntamiento y su plaza, la Iglesia de Santa María del Azogue o la de San Juan del Mercado. Además de monumentos, Benavente es sinónimo de buena mesa. Pimientos, embutidos, quesos, lechazos y otros asados no pueden faltar en ningún viaje.
Situado en la salida nº 266 de la autovía A-6 Madrid-La Coruña ...
Castillo-palacio de estilo renacentista que forma parte del antiguo recinto amurallado de la ciudad, con un cuidado jardín ...
Este hotel, inaugurado en el 2003, tiene 3 plantas y dispone de un total de 50 habitaciones, 4 de ellas suites ...