Es un hotel hermoso que cuida los detalles, con una ubicación céntrica y perfecto para quienes busquen comodidad y un servicio impecable. (0606/CH)
Habitaciones personalizadas con cálidos muebles de caoba y cerezo, decoradas con madera y en tonos claros. Los baños, de mármol, algunos con bañeras japonesas profundas, son amplios y elegantes.
Vestíbulo contemporáneo de dos pisos, cálido, con caoba y mármol y elegantes elementos decorativos japoneses. Justo al lado de la zona del vestíbulo hay un salón de té y también, la tienda del vestíbulo. Asimismo, se exponen de forma visible esculturas y cuadros de artistas conocidos.
El Garden Cafe, muy bien iluminado y al que se accede a través del vestíbulo o de su propia entrada separada, se encuentra en una residencia histórica contigua al Kitano. Sirve cocina de EE.UU. con un toque internacional, junto con algunas especialidades japonesas de estilo casero. El restaurante japonés sirve cocina kaiseki característica en elegante porcelana, loza y lacados japoneses. En el restaurante hay tres salas tatami para cenas privadas. En el hotel también hay un elegante salón-piano bar.
Mansión de piedra arenisca de color marrón rojizo construida en 1870 con una fachada tradicional restaurada. Actualmente es un edificio de ladrillo, rojo y blanco, de aspecto clásico.